| Queridos Compañeros
Imposibilitado de participar en el II Encuentro de Solidaridad con la Venezuela Bolivariana, transmito desde Lisboa, junto a mi fraterno saludo, el deseo de que el evento corresponda totalmente a su objectivo, dejando transparente que las fuerzas progresistas de todo el mundo están con el pueblo de Bolívar y su Revolucion humanista . Durante una breve visita a Caracas en Marzo tuve la oportunidad de constatar que Venezuela es hoy el escenario de una lucha de clases que el mundo no veía desde las primeras décadas del siglo XX. La alianza de la Fuerza Armada con el pueblo como sujeto de la historia, hace de vuestro país en este momento un laboratorio social de enorme significado para toda la humanidad. La conspiración en marcha será derrotada como lo fueron el Golpe de Abril del 2002 y el lock out petrolero. Vuestra lucha, compañeros, es compartioda por los que siguen creyendo en los valores eternos de la condición humana.
¡La victoria os espera!
Miguel Urbano Rodrigues Escritor portugues, ex diputado en el Parlamento del Consejo de Europa
Compañeros:
Mucho agradezco y me emociona la invitación e insistencia de ustedes para que participe en el evento que han convocado. Factores ajenos a mi voluntad me impiden corresponder a vuestra generosa invitación. No debo dejar pasar la oportunidad de expresarles la necesidad de que bolivarianos y martianos tengamos un encuentro en Cuba o en Venezuela, donde sea más práctico, para analizar las cuestiones más importantes del mundo actual.
Simón Bolívar y José Martí representan las ideas básicas que América Latina y el Caribe necesitan para cumplimentar, en el siglo XXI, la misión de nuestro pequeño género humano —como nos caracterizó el Libertador—, de nuestra América —como nos llamó Martí. En la esencia del pensamiento del Libertador y del Apóstol está el fundamento filosófico de enorme trascendencia para la política práctica que necesitan no solo Venezuela y Cuba, sino el mundo de hoy.
Es difícil encontrar desde la caída del imperio romano a mediados del primer milenio de nuestra era, una quiebra tan radical y profunda de la ética como la que se observa a escala universal. Sólo un sentido ético y cultural de alcance mundial permitirá entender la profundidad del drama económico, social y cultural que tenemos delante y encontrar soluciones prácticas en un esfuerzo sistemático.
En la historia de las civilizaciones nunca se alcanzó a elaborar un análisis filosófico sobre bases científicas acerca del poder de la moral y la cultura en la evolución humana. Se hicieron trascendentales descubrimientos en el campo filosófico referidos a la economía, la sociología y las ciencias históricas, sin embargo, el tema ético fue tratado como una cuestión exclusivamente por las religiones —he ahí la razón de su autoridad—, nunca alcanzó las cumbres más altas de un abordaje científico y filosófico que explicara su necesidad para el desarrollo económico y social. Este es el compromiso que tienen la filosofía, la cultura y la política práctica en el siglo recién comenzado.
El cuerpo o armazón de la sociedad moderna está mostrando cómo el desgarramiento ético va paralelo a la degradación de la situación económica y del medio ambiente en el planeta. En la articulación de los principios del Derecho con los de la ética está la clave para abordar los temas cruciales de nuestro tiempo. Esto tiene una fuente inagotable de ideas en el ideario de Simón Bolívar, de José Martí y de los próceres y pensadores de América Latina y el Caribe.
Estamos en la mejor disposición de examinar con el grupo organizador iniciativas relacionadas con estos objetivos. Sugiero la posibilidad de reunirnos en La Habana, o si ustedes lo prefieren en Caracas, en fecha que podríamos convenir.
Este mensaje está animado del sincero deseo de corresponder a la generosa invitación de ustedes sugiriéndoles la idea de promover conjuntamente proyectos bolivarianos y martianos.
Les deseo éxitos en el II Encuentro Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana.
Dr. Armando Hart Dávalos
9 de abril de 2004
AÑO DEL 45 ANIVERSARIO DEL
TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN
|